Este modelo es nuestro “todoterreno” para el uso diario dentro de nuestras griferías para cocina: caño flexible para dirigir el chorro con soltura y caño extraíble con 2 modos para adaptar el agua según estemos aclarando, fregando o limpiando el fregadero o incluso para llenar ollas. Está fabricado en acero inoxidable cepillado y es una opción muy cómoda si buscamos agilidad sin complicarnos.
Si en casa usamos ósmosis, este es el modelo pensado para integrar agua filtrada en el mismo grifo. Además, suma un punto muy práctico: rociador extraíble con 3 modos de salida de agua y caño giratorio de 360º, ideal para trabajar con más control cuando vamos con prisas o usamos recipientes grandes.
Este modelo combina la función de ósmosis con un grifo de cocina de acero inoxidable cromado que queda muy limpio visualmente en cocinas modernas. Incluye rociador flexible con 2 modos y rotación 360º, perfecto si queremos un grifo funcional, con buena maniobrabilidad y estética más brillante.
En cocina se agradece poder regular caudal y temperatura con un único mando en el grifo para fregadero de cocina, especialmente cuando tenemos las manos ocupadas, por eso es nuestro método preferido y cada vez más habitual en la grifería de fregadero.
El giro 360° es un sí casi automático en grifos de fregaderos de cocina si queremos maniobrar mejor, apartar el caño o usar el fregadero con más soltura. Cada vez tiene más demanda y por eso algunos de nuestros modelos lo incluyen.
En nuestros modelos verás opciones con 2 modos y con 3 modos de salida de agua (según producto), para adaptar el chorro a lo que estemos haciendo: aclarar, fregar o limpiar con más control.
Algunos de nuestros grifos incorporan rociador extraíble. Estos grifos extraibles nos dan más alcance y precisión para llegar a esquinas del fregadero, aclarar alimentos o limpiar recipientes grandes sin moverlos tanto.
Un grifo para fregadero aguanta lo suyo: agua caliente, cal, salpicaduras de grasa, cambios de temperatura… Por eso, si queremos que funcione suave, cierre bien y se vea bonito durante años, conviene darle un mantenimiento sencillo pero constante.
Para el día a día de la grifería para la cocina, lo mejor es ir a lo fácil:
La cal es el enemigo clásico de la grifería de cocina. Para retirarla sin estropear el grifo:
Evitemos productos agresivos (lejía, amoniaco concentrado) y, sobre todo, estropajos o fibras abrasivas: pueden rayar y apagar el acabado.
Si notamos que el chorro sale irregular, salpica o pierde presión, casi siempre es por acumulación de cal en el aireador o en el rociador:
En los modelos de grifos de fregadero de cocina con rociador extraíble o modos de salida de agua, conviene revisar de vez en cuando las boquillas para que el cambio de modo siga yendo fino.
Cada cierto tiempo (por ejemplo, cada 3-6 meses) revisamos en la grifería para cocina estos elementos:
Si aparece goteo, suele ser una junta o una conexión que se ha aflojado un poco. Pillarlo a tiempo evita problemas.
El flexible destaca por la libertad de movimiento del caño, y el extensible por ganar alcance de uso. En Hogakis puedes encontrar ambas opciones en nuestros grifos para la cocina.
Sí, debido a la demanda que existe acerca de este modelo de grifo de cocina.
Sí, nuestros grifos para fregadero de cocina son monomando y permiten un gran control sobre la temperatura y el caudal del agua.
Que el rociador permite alternar entre distintos tipos de chorro. En Hogakis tenemos modelos con 2 modos y otros con 3 modos.
Nuestros grifos para fregaderos tienen un rango aproximado entre 82 € y 128 €, según el modelo y sus características, aunque pueden cambiar con el tiempo.
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